ADOLESCENCIA y DISCAPACIDAD INTELECTUAL

Actualmente muchas personas creen que la discapacidad no les va a permitir

controlar su deseo, porque son demasiado impulsivos, que responden

fácilmente a estímulos sexuales como un abrazo, un ligero toque de manos,

una mirada, etc. ¿Pero acaso, los jóvenes sin discapacidad no caen en estas

características cuando no se ha educado en el tema?

Con o sin discapacidad es labor de cada uno de quienes tienen un rol dentro

de la vida de estos jóvenes formarse en dichas temáticas y educar para

enfrentar incluso las propias angustias para que no sean transmitidas con los

temores propios de cada persona, dejando de lado prejuicios y estereotipos

que no ayudan en nada.

Uno de los aspectos más importantes, es que es necesario reconocer que

“no son niños eternos”, y que la sexualidad unida a la vida efectiva, son

necesidades fundamentales de toda persona.

Algunos elementos importantes para tener en cuenta en adolescentes con

discapacidad intelectual son:

- Escuchar que entienden por pololeo, qué es un pololo y qué significa estar

enamorada/o.

- Su necesidad de pertenecer a un grupo (algo que muchos olvidan promover)

o de encontrar una pareja apoyando las posibilidades reales. Para ello es

importante el contacto con la familia y educadores y conocer por sobretodo

lo ambientes en donde se relaciona con otros.

- Educar en temas de sexualidad y sobre la identidad sexual (Reconocer

características sobre el sexo masculino y femenino, identificar qué partes son

privadas o íntimas y cuáles no.

- Algunos chicos con discapacidad intelectual se masturban como

autoestimulación rítmica que se utiliza como una descarga de emociones,

no de fantasías sexuales.

Lo importante es orientar en qué situaciones puede realizar esta conducta y

en cuáles no.

- Prevenir y educar sobre el uso de tecnología como las redes sociales donde

pueden encontrar a personas malintencionadas que les pidan hacer algo

indebido para que estén preparados si eso llega a ocurrir.